¿Por qué nos resulta útil la argumentación en el diseño?

A continuación menciono 5 razones por las cuales es importante tenerla en cuenta.

1. Para no trabajar doble. Si un diseño está bien pensado pero al cliente simplemente “no le gusta”, una buena argumentación puede salvar al autor de modificar el producto o volverlo a realizar. Por supuesto que para esto, habría que demostrar que hemos estudiado al receptor o público al que se dirige el diseño, y que el diseño ha sido creado pensando en su cosmovisión.

2. Para dar confianza. Un diseño puede gustar al cliente pero no necesariamente convencerlo. La argumentación hará que todo se clarifique y, además, la persona que solicitó el diseño podrá incluso presumir el trabajo, defenderlo y sentirse orgulloso de la inversión que acaba de realizar.

3. Para mostrar seriedad. Conocer y describir el porqué de los elementos empleados en el diseño (formas, colores, tipografía, composición, etc.) ayuda en la tarea de transmitir que lo que se está presentando tiene fundamento y no se trata de una ocurrencia o dibujito que cualquier niño podría hacer.

4. Para justificar el costo. Desde la Antigua Roma, donde la producción artística se dividía en Artes liberales y Artes mecánicas, se ha observado que se otorga mayor valor a los trabajos que involucran un discurso, un conocimiento basto y un claro dominio del lenguaje; que aquellos que se realizan sólo con el trabajo de las manos (o con software). Por esta razón es de suma importancia dejar claro que nuestro trabajo no es realizado mecánicamente sino que surge de un estudio de necesidades y responde a tales o cuáles métodos y estrategias precisas. Esto llevará el diseño a otro nivel de valorización y por lo tanto podrá cobrarse con lo justo.

5. Para que el diseño funcione. Evitaremos diseños llenos de gráficos que no dicen nada o que dicen cosas que no queremos transmitir. Recordemos que “menos es más”.

En resumen, la argumentación no se busca cuando el diseño ya está hecho, esta debe estar presente desde el inicio, desde el primer punto sobre el plano.

Este fue el guión usado en la grabación, tomado de un escrito en Roast Brief por Virginia Muñoz C.